Orba no es un pueblo al que acudan grandes cantidades de turistas. Y eso es precisamente lo que lo hace tan especial, porque tiene mucho que ofrecer. Y lo mejor de todo: ¡se puede llegar caminando desde la villa en solo 5 minutos!
Hay una bonita plaza junto a la iglesia con dos restaurantes. Desde allí, la calle principal asciende por el pueblo, donde encontrarás varios cafés y restaurantes.
Todos los miércoles por la mañana hay mercado en la calle principal. Los sábados suele celebrarse un mercado de agricultores con todo tipo de productos locales cerca de las pistas de pádel y tenis.
Descubre los restaurantes que recomendamos (¡también en Orba!)
